• lunes , 18 diciembre 2017

Al Bat: Federico Coker

Por Jesús Alberto Rubio.

Mis respetos para el colega, ya en el retiro, Federico Coker Preciado, quien acaba de ser entronizado en el Salón de la Fama del Deportista Sonorense luego de valorarse sus 42 años dentro del periodismo deportivo sonorense.

De su significativa y ameritada trayectoria, además de su labor periodística, destaca el hecho de que trabajó 39 temporadas como anotador oficial del club de beisbol Naranjeros de Hermosillo.

Asimismo, fue 20 ediciones compilador Oficial de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).

Qué decir de su intensa labor en 40 series finales de la LMP, juegos de estrellas y la cobertura de 30 clásicos caribeños.

En especial, lo recuerdo como anotador oficial en las ediciones de 1974, 1982 y 1987 celebradas en el histórico estadio Héctor Espino.

También cubriría como enviado especial de El Imparcial, los Juegos Olímpicos de 1968 en la Ciudad de México. Asimismo, dio múltiples coberturas especiales a peleas de campeonato mundial box en Las Vegas, Nevada.

 “Cápsulas deportivas”

Cuando mi primera incursión en el periodismo (1972), en la redacción del periódico El Imparcial de Hermosillo, me encontré con él ya como un reconocido reportero, columnista, además de segundo de abordo como coeditor en la Sección Deportes que dirigía Eduardo Gómez Torres.

Amable y caballeroso, como el mismo Eduardo, recibí de él un trato gentil y de orientación ya a nivel profesional, cuando un servidor aún estudiaba el segundo año de preparatoria de la Universidad de Sonora.

Qué mejor recibimiento al mundo del periodismo que me abría las puertas, con el total apoyo moral de los colegas de Redacción y el propio presidente de la misma empresa editora, José Alberto Healy Noriega.

En aquellos días, Federico Coker se distinguía por su labor reporteril y su columna “Cápsulas Deportivas” donde abordaba con excelencia los temas del deporte local y profesional.

Incluso, fue ahí me di cuenta de que también se daba su tiempo para combinar su trabajo periodístico como anotador en las ligas de beisbol amateur municipal de primera fuerza, de Villa de Seris, San Benito y circuitos hermosillenses de softbol.

Con el paso del tiempo, Federico le dio un valor muy especial a su trayectoria basado en una experiencia profesional que le dio grandes satisfacciones basado siempre en un absoluto respeto y rectitud, “esto último, sobre todo, lo cual fue mi principal lema”.

En ese recorrido periodístico, le tocó trabajar 22 años en El Imparcial y El Regional (rotativo vespertino de la misma empresa), y 20 más en periódicos como El Sonorense, Independiente, Tribuna del Yaqui y en las corresponsalías en Notimex, Norte de Monterrey y periódicos  El Universal.

Su experiencia, vastos conocimientos y seriedad profesional, le llevaría a ser invitado para que fuese miembro elector del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano con sede en Monterrey, Nuevo León, desde su inicio –10 de marzo de 1973– hasta la fecha.

Por toda su contribución profesional, el nativo de  Soyopa, Sonora –26 de enero de 1943–, casado con María Leticia Varela García con quien procreó a sus hijos Elmer, María Leticia, Federico, Jacobo, Job Santiago y Jesús Emmanuel, se ganó en fecha reciente un nuevo galardón del todo especial: ser entronizado en el Salón de la Fama del Deportista Sonorense.

VÍCTOR PERALTA

Con el gusto de siempre que siempre es mucho, lo saludo cordialmente.

Referente al tema de Miguel Suárez, es una pena que se nos haya adelantado siendo todavía relativamente joven.

En mis años mozos siendo estudiante de la gloriosa UNAM, en la Ciudad de México, con frecuencia asistía al parque del Seguro Social y me tocó en suerte ver jugar a Miguelito en bastantes ocasiones.

Si se me permite hacer una homologación  y respetando las debidas distancias Miguelito Suárez fue  el Tony Gwynn mexicano.

Era una regadera de hits por todo el estadio.

Y estoy totalmente de acuerdo que hubiera triunfado en el béisbol de Ligas Mayores.

Descanse en paz uno de los grandes bateadores mexicanos de todos los tiempos.

Y si me apuran un poco, podría poner a Miguel en el jardín derecho del equipo ideal mexicano de todos los tiempos.

Como siempre reciba un cordial saludo.

RODRIGO RODRÍGUEZ GÁMEZ:

Mr. Hit ha partido. Militó con Mayos de Navojoa y fue parte del legendario equipo que le dio el primer campeonato al equipo. Nunca olvidaremos su garra y el amor a la franela de Mayos.

Debutó con Navojoa la temporada 1977-78, bateó .268, en 1978-79 (.253), 1979-80 (.296), 1980-81 (.216), 1981-82 (.258).

Descanse en paz Miguel Suárez.

Related Posts

[Rich_Web_Slider id="1"]