• miércoles , 25 abril 2018

Nace el clásico de media temporada

 

Por Héctor Barrios Fernández

El 6 de julio de 1933, el lanzador Bill Hallahan de los Cardenales de San Luis, tuvo que enfrentar un orden de bateo que incluía a seis futuros Salones de la Fama: Charlie Gehringer, Babe Ruth, Lou Gehrig, Al Simmons, Joe Croning y Rick Farrell. Después de eso, él había permitido tres carreras y dos hits mientras caminaba a cinco bateadores en dos innings de trabajo, cargando con la derrota.

Para fortuna de Hallahan, así como para los que le siguieron en la loma, Lon Warneke de los Cachorros y el zurdo de los Gigantes Carl Hubbell, tuvieron que enfrentar a esa formidable alineación por solamente una tarde y por un juego que no contó en la tabla de posiciones o para sus estadísticas personales.

Estos lanzadores tuvieron también como respaldo a unos impresionantes bateadores, incluyendo al jugador más valiosos y ganador de la triple corona de bateo en 1933 Chuck Klein, al ex bateador de .400 de porcentaje Bill Terry, al más valioso de la Liga Nacional en 1931 Frankie Frisch y al futuro Salón de la Fama Chick Hafey, entre otros. Y mire, los dos equipos tuvieron a siete bateadores futuros Salones de la Fama sentados en sus bancas cuando el juego comenzó.

En un diario se publicó la alineación esperada para el juego de estrellas de 1933, pero los manejadores de ambas escuadras hicieron algunos ajustes de último momento. Considerando que los estrategas para este juego fueron el legendario Connie Mack y John McGraw, este último vino de su reciente retiro para manejar la escuadra representativa de la Liga Nacional, uno puede disculpar algunos cambios realizados.

Mack llevó a los estrellas de la Liga Americana al triunfo con marcador final de 4-2. El lanzador de los Yankees Lefty Gomez se llevó la victoria como abridor y ayudó a su propia causa al producir una carrera con un hit sencillo en el segundo inning para la primera del juego. Otro “zurdo,” Robert “Lefty” Grove de los Atléticos de Mack, blanqueó a los de la Liga Nacional por espacio de los últimos tres innings para llevarse el juego salvado.

En la parte baja del tercer inning, Babe Ruth bateó profundo para el primer cuadrangular conectado en un juego de estrellas, un batazo de dos carreras. Por su parte Frisch dio el primero por la Liga Nacional, uno sin gente en bases en el sexto inning.

En contraste a la manera de cómo el juego ha sido jugado en décadas recientes, los manejadores en este juego de 1933, no se preocupaban por asegurarse de que todos los jugadores participaran en el mismo. De hecho, Mack dejó a los que después serían Salones de la Fama, Jimmie Fox, Bill Dickey y Tony Lazzeri en la banca durante todo el juego.

Por su parte McGraw manejó de tal manera que todos sus jugadores participaran, pero su verdadera intención era ganar el juego con estrategia, enviando bateadores emergentes y reemplazando jugadores a la defensiva y de ninguna manera para que todos y cada uno tuviera oportunidad de gozar el momento.

La idea de traer a lo mejor del momento en el béisbol para un juego de exhibición, data de muchos años atrás. En 1858 se llevó a cabo un juego de estrellas entre lo mejor de New York y lo mejor de Brooklyn, pero este no fue una real competencia. Cuando Arch Ward editor del “Chicago Tribune” propuso que se enfrentaran los mejores de cada liga en 1933, tampoco estaba pensando en esto como un evento anual. El juego fue parte de la Exposición Internacional celebrando el centenario de la ciudad de Chicago.

Este primer juego de estrellas, atrajo a casi 48,000 aficionados al Comiskey Park y fue un éxito de mercadeo para el béisbol. La Liga Nacional buscó una oportunidad para la revancha, solicitando otro juego para 1934. Desde entonces ha sido un evento anual.

El segundo juego nos ofreció la hazaña de Carl Hubbell, ponchando en forma seguida a Ruth, Gehrig, Foxx, Simmons y Cronin en los primeros dos innings. Los cinco ponches en forma consecutiva impusieron un record de larga duración para un juego de estrellas, esto fue contra algunos de los más grandes bateadores que el juego jamás ha conocido y por lo tanto lo hace mucho más notable. En 1999 Pedro Martínez logró 4 en forma sucesiva, Barry Larkin, Larry Walker, Sammy Sosa y Mark McGwire. Antes, en 1986, Fernando Valenzuela empató la marca de Hubbell al lograr cinco ponches seguidos, entre ellos a su antagonista el también mexicano Teodoro Higuera.

La Liga Nacional había tomado ventaja de 4-0 después de tres innings, pero una explosión de seis carreras por la Liga Americana en el quinto inning, les dio todo lo que necesitaban en ruta a un triunfo de 9-7 en el Polo Grounds de New York.

Tome dato, los nueve jugadores que iniciaron este juego, más cuatro reservas, por la Liga Americana eventualmente serían entronizados en Cooperstown, quince futuros Salones de la Fama se vistieron con el uniforme de la Liga Nacional. Total 28 elementos que llegaron al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, estuvieron en este juego, ¡increíble pero cierto!
Los jugadores para estos dos primeros juegos de estrellas, fueron seleccionados por los aficionados. De 1935 a 1946, el manejador de cada liga, formó su propia lista de jugadores. De nuevo los aficionados votaron por ocho jugadores titulares en 1947, pero un incidente de votos amañados por los aficionados de Cincinnati, hizo que regresara el proceso de selección a manos de los manejadores, coaches y jugadores.

Este procedimiento se mantuvo hasta 1970 y desde entonces los aficionados han votado por los jugadores abridores de posición. El manejador del juego seleccionó a los jugadores de reserva y a los lanzadores hasta el 2003, cuando un proceso de selección entre los manejadores, coaches y jugadores fue implantado para seleccionar a ocho lanzadores y a una reserva para cada posición.

Al final de la década de los 1940s, la Liga Americana lideraba en el clásico de media temporada 12-4 sobre su contrincante la Liga Nacional. Ésta ganó seis de los siguientes nueve encuentros y en este momento de la historia, las ligas acordaron realizar dos juegos de estrellas cada temporada. Este acuerdo duró cuatro años, de 1959 a 1962.
En 1963 la Liga Nacional comenzó una racha de ocho victorias en forma consecutiva.

Después de que la Liga Americana ganó el encuentro de 1971, la Liga Nacional se soltó el pelo con la cadena más larga de triunfos en la historia de estos encuentros con 11 en fila, de 1972 a 1982. Entonces el joven circuito hizo algunos ajustes y se llevó siete de los siguientes ocho encuentros entre 1986 y 1993. El período más grande de dominio de la Liga Americana comenzó en 1997, cuando procedieron a ganar 12 de los siguientes 13 juegos de estrellas.

El único juego que la Liga Americana dejó de ganar entre 1997 y el 2009, fue en el 2002, el cual terminó empatado 7-7 después de 11 innings, cuando ambos manejadores habían usado a todos sus jugadores disponibles. Esta situación inspiró a que se estableciera una regla, iniciando en el 2003.

La regla decía que el lado victorioso tendría la ventaja de iniciar la Serie Mundial en casa, dando así un incentivo para que los manejadores de ambas escuadras se enfocaran en ganar el juego.

Desde que esa regla se instituyó, la Liga Americana ganó 12 de 15 desafíos.

El equipo que inició la Serie Mundial en casa ganó 9 veces entre el 2003 y el 2017.

De los 16 jugadores que iniciaron el juego de estrellas en 1933 todos, menos Chick Hafey regresaron al clásico de media temporada en algún momento de sus carreras y 13 de ellos estuvieron en el de 1934.

Lefty Gomez inició cuatro juegos más de esta naturaleza y sus tres victorias se mantienen como un record.
Aunque él no estuvo en la alineación inicial en 1933, Jimmie Foxx fue nombrado para participar en los primeros nueve años de este evento.

El record de más veces seleccionado en forma consecutiva al juego de estrellas, (25) lo tiene Hank Aaron, quien estuvo cada año entre 1955 y 1975, incluyendo ambos juegos en los años de 1959 a 1962.

Willie Mays tiene el record de más hits conectados con 23 y Stan Musial es el rey del cuadrangular con 6. Mays y Musial aparecieron en 24 encuentros.

Robin Roberts y Don Drysdale son los únicos lanzadores, además de Lefty Gomez, en iniciar cinco juegos de estrellas en el montículo.

Hasta el 2017, se han realizado 88 juegos de estrellas con 43 victorias para cada liga. Ha habido 2 empates y recordemos que en el año de 1945, no hubo juego de estrellas debido a uno de los eventos más vergonzosos en la historia de la humanidad, en donde mostramos nuestro lado salvaje, la segunda guerra mundial.

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